Existir...

¡No te lloro porque no te añoro, no te espero porque veo el cielo!

Las búsquedas adyacentes al misterio de la vida son más enigmáticas que volver a decir la palabra “búsqueda”, mientras unos esperan un propósito o un nuevo comienzo innecesario otros intentan plasmar un destino final a sus vidas. Es triste divisar lo que puede hacer una enfermedad con los días restantes de una persona, pero también es interesante lo que esta persona aprende al vivir en esos días de decaimiento tanto físico como psicológico, de una u otra manera las enfermedades de los que nos rodean nos sirven o nos servirán de escuelas para madurar, es cruel, pero existe una parte de la mente humana que reacciona de maneras muy diferentes al estar en situaciones de crisis y descontrol total. Llorar es normal, gritar mucho mas, pero dudo que exista un dolor mas fuerte que el de un puñal enterrado en las entrañas, el olor a muerte, el saber que en algún momento Dejara de existirdejaremos de existir.

No espero ese momento, No les recomiendo que lo esperen la vida se va mas rápido de lo que uno cree, y aunque este disco este mas rayado que las paredes del centro, quiero tocar el tema por lo menos una vez. El olor a papel recién entintado es agradable hasta cierto punto, hasta el punto en el que tus manos se intoxican y se llenan de un color poco agradable para tu vista monocromática, así es la muerte para muchos, la peste puede llegar a durar semanas, meses y años, pero nadie descubre cual es el origen de la pudrición masiva metamorfizada cada vez mas, evolucionando a un nivel inigualable casi imposible, permitiendo así llevar la carga de una anchi larga sin mas remordimientos que las lagrimas. Los diálogos perduran, y el sabor a jengibre termina siendo un sabor a concha de limón mezclada con el ají chireré más fuerte existente, algo de vinagre, y una pizca de sal.

¡! todo esta perfecto hasta que la temática se reinserta unos meses después, es allí cuando surgen las lagrimas, es allí cuando el recuerdo se asoma por la ventana y el verdadero luto –no de negro – se vive, las personas en sus últimos días son diferentes, son diferentes…

El camino es cíclico, tan cíclico y paradigmático como el oriente, como el misterio adyacente en las pupilas que corren hacia el presente, como mil remolinos de viento que fluyen hacia una luz infinita que corrompe serenidades de gente, como la lucha del cielo contra el infierno.



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OTONIEL MENDOZA JIMÉNEZ

Buscador de respuestas, humano errante, simple servidor, pensador gastronómico, hijo, hermano, esposo; Ser viviente que respira solo por gracia, sin merecerlo.

6 Comentarios:

NiiaVerdeDelNorte** dijo...

¡No te lloro porque no te añoro, no te espero porque veo el cielo!

me mato con esho ^^
ahaha finisiimo!

pdt: No vuelvo a escribir algo ashi!

cynthia dijo...

profundo lo que has escrito... sentido y muy bien logrado.

cariños.
besotes.

Jorge Luis Jaimes dijo...

hola mi panita, disculpa el abandono por favor, tremendo post sigue así mi panita lo haces excelente.
un abrazo de un guaro a otro.
cuidate.
jorge luis.

Đαмιαn dijo...

Demasiado Bueno =) y muy cierto

Cuidece, Hablamos.

Amapola... dijo...

Para mí, la muerte huele a almendras... Ese olor a almendras viejas y amargas...
Me impresionó profundamente este escrito, es de ésos que lees y casi duelen de lo ciertos que son...
Un placer leerte, como siempre...
Beshos!

lokura kontinua dijo...

U__U